¿Qué es el hombre?

Espacio para reflexionar desde la fe y la filosofía sobre el ser humano

Homo sapiens trascendens

         Juan Pablo II, escribía en carta dirigida al Director de la UNESCO el 14 de octubre de 1995: “Si toda cultura representa un intento de reflexionar sobre el misterio del mundo, y del hombre en particular, y un modo de expresar la dimensión trascendental de la vida del hombre, entonces la religión, es decir la aproximación al misterio de Dios, es el corazón de toda cultura. Podemos afirmar que la religión, con su profunda concepción del hombre, representa el fundamento mismo de la cultura. Por otra parte, la fe y la religión requieren una adhesión absolutamente libre, hecha en conciencia por cada persona en el sagrario en que el hombre se encuentra sólo con Dios: por su naturaleza, la fe y la religión, de las que es necesario garantizar la libertad, son realidades que trascienden toda cultura y tradición humana”. Juan Pablo II se sitúa de esta manera en la línea de garantizar la absoluta tendencia del hombre hacia la trascendencia, del hombre que, como ser consciente, partiendo de su naturaleza se encuentra en tensión entre dos polos que no puede enteramente alcanzar e integrar y de los que puede desvincularse ni eliminar su cumplimiento existencial. Se trata de un polo hacia el bajo: la materia, y otro hacia lo alto: Dios. 

En efecto, la trascendencia es esencial a la humanidad, sólo a partir de ella se podrá poner frente a sí misma y frente al mundo. La bipolaridad que hemos mencionado anteriormente se expresa, en primer lugar a partir de la persona que es capaz de trascender todos los factores que la constituye y, en segundo lugar sobre el mundo, que se desarrolla en la apertura de la personalidad humana ante la presencia de Dios Creador. Como consecuencia de esta doble trascendencia se garantizan las características fundamentales del hombre: unidad, indivisibilidad e irrepetibilidad, que al mismo tiempo son exigencias de toda empresa cultural, pero que si son llevadas fuera de toda apertura religiosa del hombre hacia la Trascendencia, son falsificadas y negadas.

       En esta apertura a la Trascendencia, Juan Pablo II vuelca todos sus esfuerzos para proclamar la primacía de Cristo y del Evangelio, es en Cristo donde encuentra cumplimiento la imagen y semejanza con Dios, es en El donde se pone de manifiesto la máxima dignidad del hombre. Sólo en Cristo, verdadero Dios y verdadero hombre, el hombre alcanza la media de la dimensión adulta y de la plenitud. Sólo en él se encuentra concretamente la apertura indefinida del hombre y es manifestado totalmente el misterio del hombre y de su máxima vocación. Es esta apertura de la humanidad hacia Dios que impide al hombre reducirse a la absolutización de uno de los aspectos de su experiencia mundana o histórica. Una cultura auténticamente humana debe tener en su base una apertura a la Trascendencia, apertura que ha de consentir al hombre substraerse a la idolatría de lo efímero. Esta apertura permite al hombre ser plenamente sí mismo ya que “no puede realizar completamente su humanidad si no reconoce y no vive la trascendencia del propio ser sobre el mundo y su relación con Dios. A la elevación del hombre pertenece, no solamente, la promoción de su humanidad, también la apertura de su humanidad a Dios. Hacer cultura es dar al hombre, a todo hombre y a la comunidad de los hombres, una dimensión humana y divina, es ofrecer y comunicar al hombre la humanidad y divinidad que brotan del Hombre Perfecto, del Redentor del hombre: Jesucristo”.

La dimensión religiosa es la dimensión fundamental y al mismo tiempo sintética de la personalidad humana, es por ello que “para crear la cultura, hay que considerar hasta sus últimas consecuencias e integralmente, al hombre como un valor particular y autónomo, como el sujeto portador de la trascendencia de la persona”.

          Para Juan Pablo II, el conjunto de las afirmaciones concernientes al hombre pertenece a la sustancia misma del mensaje de Cristo. Es esta vinculación entre el hombre y el Evangelio la que debe ser creadora de cultura desde su mismo fundamento, ya que el Evangelio enseña a amar al hombre en su humanidad y en su dignidad excepcional. Por el mismo motivo, el progreso de la cultura está unido al crecimiento moral y espiritual del hombre, porque es en medio de su espíritu que el hombre se realiza como tal. El cristianismo es la gran posibilidad que el hombre ha recibido de Dios en Jesucristo, para encontrarse definitivamente y para construir una cultura auténtica y una auténtica sociabilidad.

Noviembre 18, 2008 Publicado por Pablo Guerrero Pacheco | General | | 8 comentarios

Quaestio disputata I

Bajo el título “Quaestio Disputata” se presentarán a lo largo del curso temas a discutir de forma abierta. No habrá un texto que sirva de referencia sino una pregunta que cada uno, después de un proceso de investigación, deberá exponer (sin este proceso de investigación será imposible formarse una opinión mínimamente coherente. Las normas de participación son las mismas con una salvedad: la opinión deberá estar fundamentada en datos concretos y, de ser posible, indicando las fuentes.

 

QUAESTIO DISPUTATA I:

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Extraída de http://www.kenyalogy.com/images/modhs.jpg

Expresar vuestra opinión acerca de la posibilidad de que existan unos primeros padres de toda la humanidad.

 

 

 

 

Noviembre 1, 2008 Publicado por Pablo Guerrero Pacheco | General | | 14 comentarios

¿Aún no somos humanos?

¿Aún no somos humanos? Una pregunta que planea sobre el libro de Eudald Carbonell citado en un post anterior. Obviamente, como se desprende del citado post, para el autor la respuesta es negativa. Pero para que nosotros podamos dar una respuesta tendremos que aclarar algunos conceptos.

En primer lugar diferenciar entre hominización y humanización. El primero es un concepto fundamentalmente relacionado con la evolución biológica, sería básicamente el proceso evolutivo físico que ha diferenciado nuestra especie – y las especies de homínidos que nos han precedido- de otras especies de primates. El segundo afecta a lo que se ha dado en llamar evolución cultural. Es decir los rasgos de socialización, racionalización, uso de tecnologías, capacidad de trascender, espiritualidad, etc…, es decir todos los rasgos definitorios del concepto de cultura del que habíamos hablado días antes.

Un tercer elemento que deberíamos discutir es si nuestra especie, el Homo Sapiens sapiens, es una especie acabada de evolucionar o no. Y, no desde un punto de vista biológico, sino sobre todo, cultural. Personalmente creo que si podemos hablar de Homo Sapiens sapiens es porque nuestra evolución cultural nos ha permitido tomar conciencia de nuestra propia capacidad de pensamiento, de pensarnos a nosotros mismos, de ser conscientes de qué es el HOMBRE, y en este sentido si que ha terminado nuestra evolución, sin restar por ello posibilidades a una mayor toma de conciencia o a modos diversos de expresar esta diferenciación espécífica.

Ahora bien, si  consideramos que el proceso de humanización está ligado de manera necesaria (los lectores deberían buscar el concepto filosófico de necesidad) al desarrollo tecnológico y al uso universal de las tecnologías, evidentemente la respuesta es no. A mi juicio, esta visión del proceso de humanización reduce al hombre a un eslabón más de una cadena tecnológica y no nos permitiría hablar de Homo Sapiens (hombre que sabe) sino de Homo Faber (hombre que construye) para el cual, la técnica, la tecnificación del hombre no es un medio sino un fin, el FIN y la humanización acabaría con nuestra propia destrucción como especie.

Acabo este post, dejando una reflexión de Juan Luis Arsuaga en el documental La Odisea de la Especie, en el que nos sitúia ante la realidad de nuestra especie Homo Sapiens sapiens:

El mayor de los misterios de la evolución humana y, la última frontera de la investigación, es el origen de la mente humana; porque nosotros, los humanos, hemos desarrollado una serie de capacidades mentales que ninguna otra especia animal posee. Entre las capacidades mentales exclusivamente humanas se encuentra, en primer lugar, la consciencia, el conocimiento de nuestra propia existencia y de la existencia de los demás, de los demás seres humanos también. Al mismo tiempo, nosotros tenemos la capacidad de inventar el futuro y de planificarlo, es decir, de construirlo, de imaginarlo, de mirar hacia delante en el tiempo. Hemos desarrollado una tecnología muy poderosa y nuestra mente tiene la capacidad de crear símbolos y de manipularlos y de comunicarse a través de ellos, y en ello consiste el lenguaje humano que lo diferencia radicalmente de cualquier otro sistema de comunicación animal. Nuestros antepasados nos dejan una gran herencia: millones de años conquistados con las ganas de vivir y la esperanza de un mañana mejor. Primero una evolución biológica, luego, con la aparición de la conciencia, una evolución cultural que tomó el relevo y nos impulsó hacia delante. Millones de intentos, de fracasos y kilómetros de vagabundeo para poder entender nuestro mundo, para poder ir más allá de nuestros propios límites.

Próximo post. Homo Sapiens “transcendens” (Hombre sabedor de su transcendiencia)

Noviembre 1, 2008 Publicado por Pablo Guerrero Pacheco | General | | 39 comentarios

Hombre y cultura 1

En el año 1983, en Ciudad de México, la Asamblea General de la UNESCO, con el voto de más de 120 países, aprobó la siguiente definición de cultura: 

En su sentido más amplio, la cultura puede ser considerada como el conjunto de rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan una sociedad o un grupo social. Engloba además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias. La cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es la cultura la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. Es por la cultura que discernimos los valores y hacemos las opciones. Es por ella que el hombre se expresa, toma conciencia de sí, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevos significados y crea obras que los trascienden.

 Como podemos ver, no se trata solamente de arte o manifestaciones artísticas, la cultura para la UNESCO implica todo el desarrollo y dimensiones de la persona humana, incluida la dimensión espiritual. Por ello, querer reducir el hombre a pura materialidad, implica alejarnos de lo que nos ha caracterizado como especie y que ha constituido el factor determinante del proceso de humanización: el sentido de trascendencia.  Si nos quedamos solamente en el hombre y, por tanto, el proceso de humanización, como algo puramente técnico, que finalizará cuando la tecnología alcance todo el proceso reproductivo (como habíamos visto en el post anterior), sería volver al concepto de hombre máquina cartesiano -llevado al extremo- y algo así como considerar al ser humano como una máquina similar al reloj de la Puerta del Sol que hay que cuidar y mantener para que su funcionamiento no impida marcar las doce campanadas del Fin de Año.

Octubre 13, 2008 Publicado por Pablo Guerrero Pacheco | General | | 57 comentarios

¿Ciencia o ficción?

Inicio este blog con una cita del libro de Eudald Carbonell y Robert Sala “Aún no somos humanos”.

Hay que señalar que una condición sine qua non para conseguir una total modernización y humanización es la posibilidad de desarrollar, primero, y socializar, después, las técnicas de fertilización y gestación extrauterina…Tenemos que ser capaces de ir más allá en el discurso social y trascender la pura necesidad de control y eficacia en la gestación y el parto. Debemos ver horizontes abiertos por técnicas como la gestación extrasomática, que liberarían de forma total y definitiva a la mujer de la esclavitud de la reproducción…Estamos a punto de eliminar el escollo definitivo para la socialización de la reproducción como una responsabilidad de todos, de la producción y de la decisión, suprimiendo las diferencias entre sexos impuestas por la biología. El mundo se humanizará de manera profunda cuando hayamos llegado a esa situación, y lo haremos gracias al mismo factor que nos separó del resto de los primates hace ya mucho tiempo: la capacidad para la producción de instrumentos extrasomáticos que nos permitió ampliar nuestra dieta, nuestra resistencia y nuestra eficacia evolutiva como especie. Ahora la inteligencia operativa está a punto de hacernos superar las restricciones impuestas por la reproducción.

¿Qué visión del ser humano hay detrás de estas afirmaciones? Podríamos pensar que se reduce la evolución del hombre, y lo que llamamos proceso de humanización, a alcanzar un grado de tecnificación tal que no se haga necesaria ninguna actividad física: todo lo harán las máquinas, desde el “proceso” reproductivo hasta el pensar y sentir. Pero esta lectura ¿es sólo fruto de mi imaginación?, a mi juicio los autores quieren decir textualmente lo que han escrito, conclusión a la que llegaríamos si leyésemos el libro en su totalidad. Es más, el autor mismo hace esas afirmaciones en otras obras suyas. Desde una visión cristiana del mundo y del hombre no es posible eliminar esa dimensión trascendente que marca las diferencias con el resto de la naturaleza, podemos pensar, podemos proyectar e idear un futuro, podemos reflexionar, podemos reír y llorar, podemos crear obras de arte que reflejen nuestro yo más profundo y eso, precisamente eso, nos diferencia de otros seres; eso y el reconocer que existe algo más profundo en el ser humano, que trasciende a la simple naturaleza biológica, que se llama ESPÍRITU.

También la filosofía, a lo largo de la historia ha ido haciendo una serie de aportaciones acerca de lo que es exclusivamente humano que, de muchas maneras diferentes, contradicen lo afirmado por los autores de este fragmento.

Septiembre 26, 2008 Publicado por Pablo Guerrero Pacheco | General | | 61 comentarios

Bienvenidos

Queridos alumnos de 1º y 2º de Bachillerato: Bienvenidos a este Blog. Un espacio de reflexión compartida acerca del ser humano en todas sus dimensiones. Un espacio en el que, a partir de las reflexiones por mí inroducidas, vosotros seréis los protagonistas. ¿Cómo? Con vuestras aportaciones y discusiones sobre el tema propuesto. Tan sólo unas pequeñas reglas que conviene que todos sigamos para el mejor funcionamiento de este blog:

1º La participación ha de ser respetuosa con los demás: no se admiten insultos, palabras mal sonantes ni descalificaciones personales o colectivas (me reservo el derecho de borrar cualquier comentario).

2º El comentarista deberá identificarse con el nombre y apellidos y el curso y letra al que pertenece (cualquier comentario anónimo se eliminará)

3º Los comentarios deberán centrarse en el contenido del post correspondiente.

4º Se pueden hacer cuantas intervenciones se consideren pertinentes

Ánimo y a demostrar que pertenecéis a la especie elegida: Homo Sapiens sapiens

Septiembre 15, 2008 Publicado por Pablo Guerrero Pacheco | General | | 38 comentarios